lunes, 18 de marzo de 2013

PASTELEO EN MACAPRA

Domingo 17 de marzo de 2013

PASTELEO EN MACAPRA
Kms:     51

Tras un rato de espera a los rezagados salimos a las 09:05 de la plaza de toros Antonio, Vandido, Charli, Atípiko, Lorite y yo.
El día amenaza lluvia, la probabilidad es de un 90%, pero aún así nos hemos decidido a salir los anteriormente citados Perdidos.
Como el tiempo está así, la ruta prevista a la Cuesta del Muladar la damos por aplazada, pues al ser una ruta larga no queremos que nos pille la lluvia tan lejos de casa.
Me comentan de hacer un plan B, pero que sea por pistachos (pistas de tierra compactada), por carretera ni pensarlo.
Pues plan B, ruta ligth, sopitas y buen vino. La verdad es que no tenía nada pensado y se me ocurre que podemos tirar hacia Macapra pasando por Los Hueros y volviendo por Valverde.
Ha sido la de hoy una ruta en la que hemos llevado un ritmo bastante tranquilo, lo cual también se agradece de vez en cuando.
Nos encaminamos hacia Espinillos, pero hoy llegamos a esta casa abandonada por el lado contrario por donde lo hacemos siempre, es decir, cruzando primero el olivar y bajando por detrás.
Cruzamos el puente de Espinillos y el túnel de la M-203 a ritmo de charla mañanera.
Ahora toca la subida por la pista del Balcón del Cura, pero esta vez optamos por subir por la pista que va por la derecha de la carretera M-224, la pista menos transitada, ya que ésta tiene algún repechillo más que la paralela, la de siempre, pero poco más. Increiblemente seguimos todos juntos. Se nota el ritmo tertuliano todavía.
Llegamos al túnel donde confluyen las dos pistas (pistachos) y lo cruzamos para pasar al otro lado y ascender por la rampa que nos lleva a la valla del AVE. Aquí en lo alto hacemos un pequeño descanso, pues estamos en una posición privilegiada para ver una carrera ciclista que se aproxima por la carretera. 

Desde la tribuna
Antonio posando

Adios pelotón

Una vez pasado el pelotón y tras echar unas fotos, nosotros continuamos nuestra marcha.
Ahora estamos en los suaves toboganes que nos llevan al puente de la ctra. que va del Gurugú a Loeches, lo cruzamos y por la pista del otro lado nos plantamos en un periquete en Los Hueros. Aquí comienza la subida fuerte del dia, la subida a Macapra. Así la llamamos nosotros, en verdad se trata de la Dehesa Vieja de Los Hueros. Atípiko y yo la subimos a un ritmo en el que había que tener cuidado con los caracoles, pues se nos subían por las piernas. Los demás nos están esperando arriba... yo creo que llegaron el día anterior.
Una vez arriba el llaneo nos hace acelerar un poco la marcha, un poco. El camino tiene charcos bastante grandes que se salvan por los lados sin dificultad, sin manchar la bici ni la ropita quiero decir.
Estos charcos en época de lluvias siempre suelen persistir por aquí, pues esta zona es muy impermeable. De hecho, el cerro en el que nos encontramos forma parte de los llamados "cerros testigo" (El Viso, Ecce Homo, Telégrafo, cerro Almodóvar). Son elevaciones donde su cota es horizontal debido a lo duro del suelo, por eso se mantienen, mientras todo su terreno circundante a más bajo nivel está siendo erosionado constantemente por la acción de los vientos y sobre todo del agua.
Hemos llegado al miniaeropuerto de aviones teledirigidos y toca bajar por la pista que nos lleva a Valverde en un rapidísimo descenso. La bajada está impecable. Tras la parada en el bar a tomar unos cafés continuamos nuestra marcha por la pista hacia Torres, pero nos desviamos hacia la izquierda para hacer la subida del pinar.
Una vez coronada -nos encontramos en "la herradura"- descendemos por la pista de la Dehesa de Torres, pero solo unos cuantos metros más adelante tomamos el pistacho que sale a mano izquierda, pues hoy decidimos hacer la trielara La Josefa. El terreno está perfecto. Yo me descuido nada más empezar a bajar y doy con mi carnes y mis huesos en el suelo al intentar mirar para atrás y meter la rueda delantera en una rodera, pero no es nada, me mancho el traje al caer por delante de la bici. Se me tuerce un poco el manillar y continuamos con la preciosa bajada por esta trialera. Ya en Torres corrijo la posición del manillar y tras hacernos unas fotos en la plaza del pueblo tenemos una gratísima sorpresa, además por partida doble: se nos han unido los dos convalecientes del grupo Boti y Burgui. Por fin han vuelto a dar pedales, que alegría nos han dado pues no esperábamos que salieran hoy.

En la plaza de Torres
Descanso en Torres de la Alameda
Monumento a la familia

Es agradable ver como la gente se recupera de una lesión con tesón, paciencia. O es que nos pensamos que solo deportistas profesionales se recuperan a marchas forzadas. Todo publicidad gratuita. Ahí están el ejemplo de bikers como Boti, que llevaba casi dos meses en el dique seco y hasta esta misma semana todavía iba con su muleta (de apoyarse me refiero, no de torear, eh), de Burgui con casi un mes y que decir de Maribel de Comandos, con unos cuantos meses de baja ciclista, con una lesión importante y que por fin vuelve a dar pedales con su grupo Comando sin Rumbo. Claro que para los convalecientes el tiempo debe de pasar a cámara lenta, pero ya están de vuelta en lo alto de sus bicis y eso es gratificante.
De Torres al Camino Baezuela, luego Espinillos, El Soto y al bar a remojarnos. Si, si, nos hemos tenido que remojar en el bar, pues de las nubes no ha podido ser.
Cachin, que lástima, todo el finde pensando en que nos llovería y lo único que ha llovido ha sido cerveza. 
Ah, y el domingo que viene haremos una visita todos juntitos a ver el Monasterio de San Lorenzo del Escorial, pero eso será la semana que viene.
Hasta entonces, feliz entrada de primavera para todo@s.



    

No hay comentarios:

Publicar un comentario